Libertad
o su menagge?
Ahhhh
qué felicidad quedarme sola! Por fin estoy con gente que me presta
atención, que le interesa lo que digo aunque no siempre me entienda.
O yo no siempre me explique. Hay cosas que no es necesario explicar,
si yo te digo valores y vos pensás en el rancho, tas confundido. Es
que casi todos los términos pueden tener muchísimas acepciones,
especialmente los más... cómo decirlo... fundamentales. Algunos
principios básicos para entender de qué estoy hablando dependen
tanto de grado de atención, como del tiempo que le dediques a tratar
de recibir algún mensaje, tu predisposición a sacar conclusiones y
por supuesto, evidentemente, el tiempo terrestre que haya
transcurrido desde tu primera exposición a este tipo de textos.
No
voy a definir tipo.
Tú
sabrás a qué me refiero si no estás buscando pareja continuamente
y te gustan las verguets.
Y
si la vida fuera un cuento y vos lo escribís, pero continuamente te
filtrás en el casting porque te gusta otro para protagonista, ajo,
agua, y sarna con gusto. Si no te gusta cerrá la ventana, porque la
mía está abierta. Si te pica cerrá, porque son las mosquitas.
Minga machistas. Es que son unas zorras y les echan la culpa a ellos.
Son tortas malas. Feministas eran las de antes. Ahora te picotean
toda y te echan fli ellas a vos, para quedarse con lo tuyo, hasta con
tus genes.
No
me gusta meterme con nadie. Pero las mosquitas están pasadas. Por
suerte las ranas y los sapitos de colores nos protegen. No sé quién
nos va a proteger de esa rana atrevida que se metió en tu heladera y
te chupetea la tapa rosca de la botella de agua que tenés ahí
adentro. A veces, cuando no soporto más el asco, les echo sal.

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